NARANJO GIL & ASOCIADOS ABOGADOS
IDEAS ABANDONADAS
El Albergue de la Creatividad Jurídica
EL DERECHO AL BOFETÓN
Lágrimas de cocodrilo ante la rotura del móvil y su exigencia de reparación aunque para ello haya que pagar 150
€, es una escena típica a la que se enfrentan miles de padres.
Niños menores y adolescentes con el “Síndrome del Emperador” o el “Síndrome del Pequeño Tirano” llenan los
hogares españoles, con progenitores que se sienten impotentes ante la imposibilidad de darles un bofetón para
enderezar al pequeñ@ manipulad@r sin enfrentarse por ello cometer un delito al emplear el castigo físico.
Quiero mucho a mi hij@ pero…¿ QUE PASA SI LE DOY UN BOFETÓN?
Dar un cachetón, guantazo, bofetón o torta al niñ@ es un delito en casi todo nuestro país, salvo en Navarra,
Aragón y Cataluña donde una torta correctiva está amparada por la ley. El resto de España ha endurecido el
bofetón hasta tal punto de convertirlo en un delito, siendo tipificado como maltrato. Esto hace que uno se plantee
si vale todo a la hora de educar. ¿El fin justifica los medios?...
El incremento de denuncias de los hijos, especialmente adolescentes, hacia los padres porque se le
infiere una bofetada es alarmante pues
¿HASTA DÓNDE PUEDEN LOS PADRES
CORREGIR A SUS HIJOS EN
DETERMINADAS SITUACIONES?
Pegar un cachete o una bofetada a un hijo constituye
un delito de violencia doméstica regulado en el artículo
153 del Código Penal y sancionado con una pena de
prisión de entre tres meses y un año, si eres pariente.
Si no lo eres, conllevará una multa de 120 €.
¡PARADÓJICO!
"Una bofetada, aunque hay que evitarla en la medida de
lo posible, NO ES UN MALTRATO: maltrato es algo
más grave, continuado y dañino".
Muchos padres se ven sin armas, indefensos para dar pautas educativas, chantajeados por menores sin poderlos
educar, dado el miedo que tienen a ejercer su autoridad. Emilio Calatayud, juez de menores en Granada conocido
por sus sentencias ejemplares, asegura que hay mecanismos suficientes para sortearlos, tales como aludir a una
enajenación mental transitoria. Son muy pocas las sentencias sobre condenas a padres por pegar una bofetada a
un hijo, pero “haberlas haylas”
Así que ante el bofetón, una eximente de enajenación….
© 2015 Sonia María Naranjo Gil
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